Reputación online

No hay duda: vivimos en la era de los datos. Como explica Martin Hilbert, experto en redes digitales, “la vida es procesamiento de información”. Somos información, somos vida. Y debemos aprender a habitar correctamente esta nueva realidad en la que los datos lo son todo.

En este sentido, cada día, a menudo sin darnos cuenta de la relevancia que tienen nuestros actos, dejamos nuestra huella en internet, ya sea, por ejemplo, a través de un comentario aparentemente intrascendente sobre un partido de fútbol en Twitter o mediante una foto de la cena de Navidad de nuestra empresa en Instagram.

Además, nuestras relaciones en internet, desde las amistades con las que compartimos contenidos hasta los clientes que opinan sobre nuestro negocio, también influyen en esa huella digital, en el contenido positivo en Google, como lo hacen otros datos que no podemos controlar, pues en muchas ocasiones son creados por otros.

No somos invisibles y tampoco somos neutrales, puesto que en todo momento estamos generando, voluntariamente o no, información. Estamos generando, en fin, vida. Y ningún acto de nuestra vida es irrelevante, pues todos ellos tienen sus consecuencias.

No debemos olvidar que el rastro que dejamos en internet permanece. No existe el olvido. Basta con teclear nuestro nombre o el de nuestra empresa en un buscador como Google para que los demás sepan o crean saber quiénes somos.

Esos resultados pueden ofrecer una mala valoración de nuestro negocio, un registro en un proceso judicial que tuvo lugar hace muchos años o un perfil en una red social que ya no se actualiza. No siempre, en definitiva, podemos controlar por nuestra cuenta los factores que definen la información que existe en internet sobre nosotros. Necesitamos ayuda.

La reputación online se antoja por completo fundamental. No en vano, la transparencia de internet tiene, además de sus innegables ventajas, sus riesgos. Y un riesgo es también una oportunidad. Gracias a una correcta gestión de nuestra reputación online podemos cambiar la imagen que damos en internet, ajustándola a nuestra realidad y sobre todo a nuestras necesidades.

De esta forma, empresas como Your Happy Business nos ayudan para que nuestra reputación online sea la adecuada, lo que redunda favorablemente en cualquier aspecto de nuestra vida, ya sea en el mundo de los negocios, de la política o incluso del día a día.

Nuestra imagen en internet es la imagen que damos al mundo entero. No debemos desdeñarla, sino trabajar en ella. Por eso, la labor de Your Happy Business, mejorando nuestra reputación online, es indispensable en un mundo como el actual, pues esa labor se centra en lo que en verdad somos: en la información.

En otras palabras, en la vida.

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